En la Residencia de Mayores Montesalud, creemos firmemente en la importancia de crear momentos especiales que llenen de alegría, emoción y compañía el día a día de nuestros residentes. Por ello, desde el Departamento de Terapia Ocupacional hemos organizado una entrañable actividad navideña: la visita de un coro infantil que nos regaló una mañana inolvidable.
El coro, formado por niños y niñas de la iglesia en la que participa nuestro querido voluntario Ignacio, compartió con todos nosotros un repertorio de villancicos tradicionales que despertaron recuerdos, sonrisas y, en muchos casos, alguna que otra lágrima de emoción.
Ignacio, que acude semanalmente durante todo el año a nuestra residencia para rezar el rosario con los residentes, es una persona muy especial para la familia Montesalud. Su dedicación constante, su cercanía y su cariño hacen que cada visita sea esperada con ilusión. En esta ocasión, quiso compartir con nosotros una parte muy importante de su comunidad, acercándonos la alegría y la inocencia de los más pequeños.
Durante la actuación, nuestros mayores acompañaron las canciones con palmas, cantando algunos villancicos que forman parte de su memoria y tradición. El ambiente se llenó de espíritu navideño, creando un precioso encuentro intergeneracional que nos recordó el verdadero significado de estas fechas: compartir, acompañar y celebrar juntos.
Desde el Departamento de Terapia Ocupacional fomentamos este tipo de actividades porque favorecen el bienestar emocional, estimulan la memoria y fortalecen los vínculos sociales. La música, especialmente en Navidad, tiene un poder único para conectar generaciones y despertar emociones positivas.
Queremos agradecer de corazón al coro, a los niños y niñas participantes, a sus familias y, muy especialmente, a Ignacio, por su compromiso y por regalarnos momentos tan llenos de luz.
En Montesalud seguimos trabajando para que cada día esté lleno de vida, ilusión y compañía. Porque pequeños gestos crean grandes recuerdos.
















